21/2/18

En el caso de los “avales solidarios” existe un lenguaje pervertido

COMO DECIAMOS AYER (4)

La responsabilidad hipotecaria y los avalistas: un enfoque matemático
El contrato de fianza solidaria presenta una deliberada y total ausencia de signos matemáticos y de lógica matemática. Y resulta sumamente curioso que siendo el negocio subyacente de naturaleza monetaria y fungible, se prescinda de todo símbolo matemático.

El orden y la solidaridad: el silencio



El sistema registral español se “asienta” en la inscripción y en el orden. El primero que inscribe un título tiene preferencia sobre el siguiente. Es muy sencillo e intuitivo: si compras algo, lo anotas en el registro y así nadie puede volver a comprarlo y discutirte tu propiedad.
Las escrituras públicas tienen también un “orden” prefijado. Son algo parecido al lenguaje en el que primero se sitúa el sujeto, luego el verbo y el predicado.
Pues bien, ese mismo orden (que por sí mismo constituye un signo) que tanto gusta a los fedatarios y juristas, es totalmente destruido con el orden de los elementos de una escritura de préstamo con garantía hipotecaria y avalista.
Llegados a este punto, vamos a abordar la problemática desde un punto de vista original, desde un punto de vista matemático. Y es que, si queremos hablar con propiedad, hagámoslo.

20/2/18

No se dejen manipular y exijan terminar con todo tipo de seudo-necesidades



CAPITALOCENO


En “fb” existen muros, súper especializados en energía (hasta el punto de que un elevado número de mensajes se emiten en inglés, lenguaje técnico y del imperio) y están súper obsesionados con la energía. Las conclusiones de sus mensajes suelen ser: ¡Que nos vamos a hundir por competo porque se acabarán inmediatamente las energías fósiles y con las energías alternativas solo conseguiremos el 15% de lo que hoy necesitamos! Es decir, se adhieren a la inquietud de las multinacionales. Pero, a mi ver, el fracaso no es no lograr más que el 15% del la energía que hoy gastamos a partir de energías alternativas. 

El verdadero fracaso es que no consigamos abandonar: la obsolescencia programada, la producción de armas, los alimentos industriales obtenidos a partir de una TRE (Tasa de Renta Energética) negativa, las segundas residencias, los ingentes desplazamientos innecesarios (tanto en automóviles privados como en desplazamiento constante de millones de toneladas de mercancías a varios miles de kilómetros), el turismo universalizado y cada vez más frecuente y lejano, el boom inmobiliario que produce millones de casas que se quedan vacías. Todo esto son seudo-necesidades que deberían de suprimirse rotundamente si entendiéramos el verdadero significado de la palabra economía.

Continuamente, y en exclusiva, se entiende por ECONOMÍA: la rentabilidad, el crecimiento de la acumulación del PIB, la competitividad y el despilfarro. Es decir se confunde constantemente la economía con la antieconomía. Pero sólo existe de verdad una economía, la economía ecológica, esa de la que nos habla Joan Martínez Alieri (1), que en realidad no es otra cosa que una mimesis de la economía de la naturaleza. En la naturaleza no existen en absoluto las seudo-necesidades, la rentabilidad, ni el despilfarro, etc.; sólo existe el absoluto ahorro de materia y de energía, algo que no se obtiene con una descomplejización, como hacen los monocultivos o el Pensamiento Único.

19/2/18

La importancia del contacto íntimo y frecuente con la naturaleza


¿CÓMO EDUCAR FRENTE A LA CRISIS ECOLÓGICA Y SOCIAL?

¿Para qué sirve la educación? Una respuesta sería para permitir que las personas tengan el máximo de posibilidades de decisión en el futuro. Pero eso implica que es necesario proyectar cómo será el futuro y, en función de eso, anticipar qué habilidades nos parece que serán necesarias en él. A estas alturas del siglo XXI, es indudable que la crisis ecosocial en marcha está transformando de manera radical el mundo, las sociedades, la economía y los valores dominantes. Estamos en lo que se ha denominado Antropoceno, aunque sería más correcto hablar de Capitaloceno, ya que no es la naturaleza humana la responsable de los desequilibrios ambientales que vivimos, sino más bien el sistema socioeconómico hegemónico.

En el Capitaloceno, tener la máxima capacidad de decidir pasa por “repensar la educación sistémicamente, ayudando a los estudiantes a adquirir los conocimientos más útiles para sobrevivir en un planeta que está sometido a cambios ecológicos muy rápidos. Debemos proporcionarles las herramientas y estrategias que necesitan, tanto para cuestionar la realidad sociocultural actual como para convertirse en líderes audaces que nos ayuden a retroceder del borde del ecocidio donde nos encontramos y dar paso a un futuro sostenible. Pero ni siquiera esto será suficiente, (…) ellos y ellas deberán aprender también a prepararse y adaptarse para los cambios ecológicos inevitables en el futuro”. Esto es lo que propone Erik Assadourian en la edición española de La Situación del Mundo, el informe anual del Worldwatch Institute. Se trata de una monografía que como indica desde su título
Educación ecosocial. Cómo educar frente a la crisis ecológica, pretende plantear algunas de las claves para educar considerando los futuros escenarios o, mejor dicho, los que son cada vez más una realidad cotidiana.

16/2/18

Proponer talleres, intervenciones o debates para construir el programa del evento

FORO INTERNACIONAL PARA EL BUEN VIVIR



Por primera vez en Europa, representantes electos, colectividades locales, científicos, actores asociativos y ciudadanos comprometidos, se reúnen para reflexionar sobre la cuestión de indicadores de riqueza(s) y, para actuar juntos ante la necesidad de un cambio de modelo. Encontrará en el siguiente sitio web bienvivre2018.org/es el programa de conferencias, mesas redondas, proyecciones, intervenciones artísticas, talleres y debates abiertos a todos… y tome nota de la fecha del 6, 7 y 8 de junio de 2018 en Grenoble: ¡3 días para crear mañana!

El Foro Internacional para el Buen Vivir: Un gran encuentro para un cambio de escala.

Desde hace más de 30 años, numerosas experiencias que promueven otras “brújulas” han sido llevadas a escala internacional, regional y local, procurando poner en el corazón de la acción pública indicadores alternativos al PIB o complementario a los indicadores económicos. Estas iniciativas cuestionan el crecimiento económico como objetivo dominante de las intervenciones políticas, económicas y sociales; y procuran medir el bienestar, el desarrollo humano y social, la calidad de vida, el vivir juntos, etc. Tantos elementos invisibles en las estadísticas del crecimiento económico.


El Foro estará centrado sobre el “¿y después? “, es decir las condiciones para que estos indicadores alternativos pasen de simples indicadores de observación a indicadores performativos, que influyen en las decisiones individuales, colectivas o institucionales.
Para todos los ciudadanos comprometidos en la construcción de una sociedad justa y sostenible, es tiempo de sentar las bases de una acción concertada.

15/2/18

La finalidad es que cada ciudadano pueda elegir con qué medicina quiere ser tratado

SÍ A LAS MEDICINAS TRADICIONALES Y COMPLEMENTARIAS


En el año 2013, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó la “Estrategia de la OMS sobre Medicina Tradicional 2014-2023” (ver documento completo aquí ) para promover la regulación, investigación, estrategias y pasos a seguir sobre la MTC (Medicina Tradicional Complementaria) entre los cuales señala su implementación dentro del sistema sanitario de salud.

En el documento define la Medicina Tradicional como “la suma total de los conocimientos, capacidades y prácticas basados en las teorías, creencias y experiencias propias de diferentes culturas, bien sean explicables o no, utilizadas para mantener la salud y prevenir, diagnosticar, mejorar o tratar enfermedades físicas y mentales.”

Y la Medicina Complementaria o Alternativa como “un amplio conjunto de prácticas de atención de salud que no forman parte de la tradición ni de la medicina convencional de un país dado ni están totalmente integradas en el sistema de salud predominante. En algunos países, esos términos se utilizan indistintamente para referirse a la medicina tradicional.”

Refiriéndose en todo el documento a la unión de ambas medicinas bajo las siglas MTC de Medicina Tradicional y Complementaria (no confundir con MTC aplicado a Medicina Tradicional China).

14/2/18

A nuestra generación le va a tocar una crisis profunda, que va a ser "de las gordas"

UTOPÍA, COMPLEJIDAD Y COLAPSO


Cuando uno va siendo un poco mayorcito, puede volver la vista atrás y reflexionar sobre los "mitos" del pasado que lo acompañaron en su vida, puede contemplar la "mitología social" de su época, por ejemplo en la visión que se tiene, en particular, del futuro, a largo plazo, de la Humanidad en su conjunto

No uso el término "mitología" en el sentido negativo de poco o nulo grado de veracidad (soporte científico)  que tenga o se le dé a una idea, aludo a "mitología", en modo genérico, al conjunto de ideas y símbolos que se reúnen en un determinado "discurso" que tratan de explicar el futuro discurrir de la sociedad, en un campo, el de las Ciencias Sociales donde, hay que decirlo siempre y con toda claridad NADA está ciertamente determinado, porque los sistemas tan terriblemente complejos como son las sociedades humanas, acopladas entre sí, la complejidad las hace esencialmente indeterminables, en el sentido científico (experimental) y reduccionista del término, y los muchos y variados intentos "proféticos" del pasado, tenidos a sí mismo como "científicos", han fracasado bastante estrepitosamente, en algunos casos porque los sistemas sociales, usando una analogía con el Principio de Incertidumbre de  Werner Heisenberg, se ven influidos por las observaciones que se hacen sobre ellos y los sucesos que se desencadenan por esas mismas observaciones, como fue, por ejemplo el caso de las "profecías" de Marx y su "inevitable" e "inminente"  Revolución Universal del Proletariado; y esto no es nada negativo, al contrario, significa que los sistemas sociales, tienen una característica que, en cierto modo, los acerca al comportamiento de los sistemas vitales : tienen cierto grado de adaptación

En este artículo pretendo analizar algunas teorías explicativas generales sobre aquello que precipita el colapso de las Civilizaciones, haciendo una crítica sobre las mismas

13/2/18

Para que la economía sea democrática la autonomía es un paso imprescindible

IDEAS PARA ECONOMÍAS POSCAPITALISTAS 

 

La construcción de economías solidarias, feministas y ecológicas requiere trascender el capitalismo y, para ello, es imprescindible dinamitar sus bases, analicemos algunas de ellas.

El capitalismo tiene un único fin: la reproducción ampliada del capital, por lo que es necesario bloquear esa reproducción. A ello contribuyen distintas medidas. Una es prohibir la existencia de beneficios, que los excedentes reviertan en la mejora del tejido socioambiental. Esta es una de las características de las cooperativas sin ánimo de lucro. A esto se puede añadir limitar el tamaño posible de las empresas para que no puedan convertirse en capitalistas. 


Eso es mucho más que una ley antimonopolios, es poner en marcha medidas como las que hicieron que en la China yuan y ming no se desarrollase el capitalismo: fijación de precios, confiscación periódica de riqueza, etc. Pero si el beneficio no queda en la unidad de producción el ahorro es pequeño, por lo que hay que poner en marcha mecanismos que permitan hacer inversiones. Estos deberían ser necesariamente colectivos. Aquí son importantes herramientas como el micromecenazgo o la banca pública.

Una segunda característica del capitalismo es que la sociedad es “de mercado”, es decir, que la población necesita recurrir al mercado para poder sobrevivir, no tiene autonomía económica. Esto implica que el grueso de la población necesita dinero para adquirir esas mercancías, por lo que vende una parte sustancial o mayoritaria de su actividad económica. Así, habría que pasar de sociedades “de mercado” a sociedades “con mercado”, donde este sea solo un complemento.


12/2/18

Nos ayuda a ver cómo podemos transformar radicalmente nuestras comunidades

ECOLOGÍA SOCIAL: Comunalismo contra el caos climático



La teoría y la praxis de la ecología social siguen siendo nuestra mejor esperanza para defendernos de un futuro distópico y remodelar significativamente el destino de la humanidad en este planeta.

Desde la década de 1960, la teoría y la práctica de la ecología social han ayudado a guiar los esfuerzos para articular una perspectiva ecológica radical y contrasistémica con el objetivo de transformar la relación de la sociedad con la naturaleza no humana. Durante muchas décadas, los ecologistas sociales han articulado una crítica ecológica fundamental del capitalismo y el estado, y propuesto una visión alternativa de comunidades humanas empoderadas y organizadas confederalmente en busca de una relación más armoniosa con el resto del mundo natural.

La ecología social ayudó a formar la Nueva Izquierda y los movimientos antinucleares en los años 60 y 70, el surgimiento de políticas verdes en muchos países, el 
movimiento antiglobalización de finales de los años 90 y principios del 2000 y, más recientemente, la lucha por la autonomía democrática de las comunidades kurdas en Turquía y Siria, junto con el resurgimiento de nuevos movimientos municipales en todo el mundo, desde Barcelona en Comú hasta Cooperation Jackson en Mississippi.

La visión filosófica de la ecología social fue articulada por primera vez por 
Murray Bookchin  entre principios de la década de 1960 y principios de la de 2000, y desde entonces se ha seguido desarrollando por sus colegas y muchos otros. Es una síntesis única de crítica social, investigación histórica y antropológica, filosofía dialéctica y estrategia política. La ecología social se puede ver como un despliegue de varias capas distintas de comprensión e intuición, que abarcan todas estas dimensiones y más. Comienza con una apreciación del hecho de que los problemas ambientales son fundamentalmente de naturaleza social y política, y están enraizados en los legados históricos de dominación y jerarquía social. 

9/2/18

Todo el tiempo estamos controlados, incluso creyendo que somos libres

FACEBOOK O MUERTE


A pesar de no tener ninguna pretensión de texto científico o analítico, torpe sería prescindir de las herramientas que nos brinda 1984, la novela distópica que George Orwell publicara en 1949, si nuestra pretensión es la de dar cuenta de una gran cantidad de fenómenos y procesos que se desarrollaron durante el siglo XX. Sin embargo, aunque muchas de las ideas allí presentes siguen teniendo potencia esclarecedora, lo cierto es que, al menos desde la década del 80 del siglo pasado, se vienen acelerando una serie de cambios que requieren abordajes novedosos.

Con todo, comencemos teniendo en cuenta que la figura emblemática de aquella novela, El Gran Hermano, remite, casi de manera natural, al famoso panóptico de Bentham, que, a su vez, es la figura elegida por el filósofo francés Michel Foucault para describir lo que él denomina “sociedad disciplinaria”. Como indica la etimología de la palabra, una estructura panóptica es aquella constituida de modo tal que todo puede ser visto. En el caso de Bentham, él hablaba de una cárcel en la que, desde la torre principal, un guardián pudiera observar las acciones de cada uno de los presos en sus celdas. La particularidad de esta estructura es que los prisioneros no pueden verse entre sí ni tampoco ver al guardián. La visibilidad es unívoca: solo uno (el guardián) puede ver sin ser visto. 
 
Esto trae consecuencias que cualquiera habrá experimentado sin haber estado necesariamente en la cárcel. Me refiero al modo en que actuamos sabiéndonos potencialmente vigilados. Dicho de otra manera, la eficacia del panóptico está en que los prisioneros, al no poder observar si se los vigila, actúan como si lo estuviesen, de modo que la estructura es eficaz aun cuando no hubiera vigilante observando. Pensemos, si no, en el efecto disuasivo de las cámaras de seguridad. Éstas son efectivas incluso cuando en la central de monitoreo no haya nadie. Así, el solo hecho de la existencia de la cámara, es decir, de una tecnología que permita ver sin ser visto, hace que el delincuente se comporte “como si” estuviese siendo observado.

8/2/18

Sustituir productos por su variedad ecológica, en vez de reemplazarlos por frescos

EL DESEMBARCO ECO


La gran distribución ha puesto sus miras en el sector ecológico. España es el primer productor de la Unión Europea en agricultura de este tipo y uno de los primeros puestos del mundo. Además, estos productos ocupan cada vez más espacio en los lineales de las grandes superficies. ¿Es “verde” todo lo que reluce?

La compra de Whole Foods por Amazon, en junio, confirmaba la tendencia corporativa global de incorporar marcas ecológicas, inaugurada hace 20 años por Pepsi, Coca Cola, Kellogg’s, Nestlé, Mars, General Mills, Campbell y otras. La primera oleada fue de 1997 al 2002, coincidiendo con el proyecto de normas orgánicas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y su plena aplicación. La segunda se dio a partir del 2012. Según Phil Howard, profesor asociado del Departamento de Sostenibilidad de la Comunidad en Michigan, en 1995 había 81 compañías norteamericanas ecológicas independientes. Una década más tarde 66 eran de grandes compañías alimentarias fabricantes de procesados, comida rápida, preparada, etc. Hoy en EE UU diez multinacionales de alimentación controlan 92 empresas bio.

"Es el resultado del incremento del interés de la población por una alimentación sana y sostenible –aprecia Charo Morán, coordinadora estatal de consumo de Ecologistas en Acción–. La gran distribución se posiciona buscando nuevos nichos, e invierte en estrategias publicitarias y de marketing destinadas a una población más concienciada". 

7/2/18

Necesitamos tiempo para amar, para disfrutar del placer en toda su plenitud.

SIN TIEMPO PARA EL AMOR: EL CAPITALISMO ROMÁNTICO


Al sistema productivo le da igual que estés borracha de amor, cachonda, angustiada o de duelo. El capitalismo nos enjaula, quiere que dediquemos nuestro tiempo a trabajar o a consumir: el amor es improductivo. Los feminismos reclaman la conciliación de la vida laboral y el trabajo reproductivo pero, más aún, necesitamos un modelo compatible con el placer y los afectos.

Si el día medio de trabajo, incluyendo la preparación y la transportación, es de diez horas,
y si las necesidades biológicas de dormir y alimentarse requieren otras diez horas,
el tiempo libre será de cuatro horas en cada veinticuatro
durante la mayor parte de la vida del individuo.
Este tiempo libre estará potencialmente disponible para el placer.

Herbert Marcuse, Eros y Civilización.

¿Cuántas horas le dedicas al amor? No a imaginarlo, soñarlo o consumirlo en forma de película o novela, sino a vivirlo. ¿Cuánto tiempo hace que no pasas horas haciendo el amor con tu pareja de hace años, como al principio?, ¿cuánto tiempo tienes para conocer gente nueva y encontrar a alguien que te gusta mucho?, ¿cuánto tiempo dispones para tener un romance de esos que te descolocan la vida y te destrozan los horarios?

Tenemos poco. Hay poco tiempo para el amor. Para conocerse, para enamorarse, para profundizar, para decepcionarse, para dejarse, para recuperarse, para volverse a enamorar.

6/2/18

Bajar del pedestal la idea misma de crecimiento económico como algo deseable

LAS MISERIAS DEL CAPITALISMO VERDE


Primera Parte 

Todos hemos estudiado biología en el cole (
ciencias naturales, en mi época). Los libros correspondientes nos decían, por ejemplo, que los ecosistemas se libran de sus desechos y reponen los elementos que necesitan según un proceso coherente y continuo: cuando la materia orgánica de un árbol (hojas y ramas) muere y cae al suelo, se descompone y forma nutriente natural que, junto con el agua y la energía solar, es asimilada por el sistema radicular y fotosintético del mismo árbol. 
Es decir,la naturaleza funciona constantemente según ciclos cerrados, ajustados y perfectamente equilibrados, tras millones de años de ‘experimentación’. Pienso que se puede añadir algo más: durante todo este proceso, ese mismo árbol participa en el ciclo del carbono -absorbe una pequeña parte de la energía que le llega para fijar el CO2 en su propia estructura- donde se recicla a tasas superiores al 99% (nuestra civilización no recicla nada a escala amplia por encima del 50%); y usa la mayor parte de la energía incidente en participar en ciclo del agua de la biosfera -subiendo los nutrientes que necesita desde el suelo hasta las ramas y las hojas-. 
Un árbol, además, presenta un elevadísimo nivel de autorreparación, resiste las duras inclemencias del tiempo como pocas estructuras humanas lo hacen, puede vivir durante milenios y, mientras tanto, generar un bosque y alimentar a humanos y a animales. Y por si fuera poco, crea a su alrededor un microclima cuya sombra es más eficiente para enfriar el suelo que nuestros mejores aires acondicionados. En definitiva, un árbol, como dice Carlos de Castro, “es una máquina de eficiencia y capacidad a años luz de lo que el mejor ingeniero podría soñar”.[1]

5/2/18

Preferiría no trabajar y contribuir a la sociedad desde el goce, la rebelión y la vida.

NO DISFRUTAMOS EN EL PARO, NI DISFRUTAMOS TRABAJANDO


Sí, ya lo sabíamos: el trabajo está en crisis. Desde que Jeremy Rifkin nos lo advirtió allá por 1990 en el clásico El fin del trabajo se van cumpliendo las peores previsiones. Pero ahora lo estamos constatando: el trabajo —en rigor, el ‘empleo’ remunerado— se acaba en la cuarta Revolución industrial, gracias a la automatización digital y a la inteligencia artificial que hacen avanzar la robotización como un golem aplastando el tejido sociolaboral.

De momento sus heraldos ya van llegado: el paro estructural, el trabajo basura, las reformas laborales, la emigración, etc.. En suma, la precariedad como sistema. Ante esta situación crítica, cobran fuerza propuestas como la renta básica universal y el reparto del empleo, en la que incide la proposición pionera en Navarra de una Ley foral de reparto de trabajo en las administraciones públicas de Banatu.

Trabajar menos para trabajar más personas y vivir mejor” ha pasado de ser una utopía a un escenario realista si, paradójicamente, el capitalismo aspira a sobrevivir sin una conflictividad insostenible. Atrapados en la santificadora “ideología del trabajo” que denunciaba Jacques Ellul y que comparten por igual capitalismo y marxismo —con la bendición del cristianismo— todavía no hemos descubierto la dignidad del postrabajador, la nueva figura del “desempleado activo” que, sustituyendo al Trabajador de Jünger, protagonizará el futuro. 

2/2/18

Decrecer en términos económicos para crecer en términos sociales y espirituales.

EL DECRECIMIENTO DESDE LAS AULAS


El Decrecimiento como corriente crítica al actual sistema de producción capitalista es una revolución cultural, social, ideológica y educativa que debe ser insertada dentro del sistema educativo como una respuesta crítica a los problemas a los que se enfrenta actualmente el mundo capitalista consumista y globalizado.

Las bases sobre las que sustento la necesidad de dar a conocer esta revolución ideológica, cultural, y social es la propia idea o concepto de desarrollo, donde se plantea un nuevo enfoque sobre los aspectos que se vinculan al desarrollo. Y considero fundamental que este llegue a las aulas como una vía alternativa o posibles vías alternativas de desarrollo.

En este aspecto me parece fundamental distinguir lo que son las propuestas de desarrollo sostenible, donde no se disminuye el crecimiento sino que simplemente se plantea una reformulación del mismo en términos de sostenibilidad. Hecho que hace que muchos nos cuestionemos esta alternativa, optando por ir a la propia raíz de lo que representa el problema: el propio crecimiento. La cuestión es: ¿crecer para qué?, ¿con qué finalidad, con qué motivo, en qué sentido?

Es necesario un análisis más profundo del propio concepto de desarrollo omitiendo del mismo la asociación o similitud al que ha sido vinculado hasta la actualidad con el crecimiento económico.

Desarrollo no significa crecimiento económico, o no de forma intrínseca; el desarrollo no tiene por qué venir dado de la mano de un aumento económico, ni se puede derivar de este hecho un mayor estado de bienestar o de alcanzar otros aspectos fundamentales que definen el progreso, como es la educación, la igualdad, la participación ciudadana o el medio ambiente

1/2/18

Sobretodo porque no nos damos cuenta que hemos sido convertido en mercancías.

¿POR QUÉ LA MODERNIDAD ES PEOR QUE EL OSCURANTISMO?



A los seres humanos nos cuesta mucho trabajo entender que es la modernidad y cuales son sus consecuencias, vivimos muy cómodos en este mundo de iPhones, aviones, netflix y demás artilugios, pero dejamos de ver hacia a donde vamos, dejamos de lado muchas cosas, es el precio de vivir en esta era. 

Vamos a hacer un “breve” y necesario repaso hacia lo que es la modernidad, antes de eso recomiendo recordar mi post  introducción a la modernidad, ahora bien, como decían dos de mis profesores, todos nosotros somos hijos de la ilustración. La ilustración o siglos de las luces fue un movimiento cultural sumamente interesante que entre otras muchas cosas buscó liberar al ser humano del yugo opresor de la dinámica intelectual de la época, esto es basicamente el movimiento religioso predominantemente cristiano que imperaba en occidente en aquella época.

Se trata de una época en la que la idea de que la Tierra era el centro del universo predominaba y el mayor problema es que todos los asuntos del universo redundaban en el Dios cristiano. En ese mundo no había cabida para algunas ideas como el pensamiento libre e individual, la libertad plena de la mujer, la igualdad entre razas y culturas, etc…
Lo curioso es que hoy en día vemos aquellos ayeres como un época oscura, como el “oscurantismo” y no vemos lo que está pasando en estos momentos. Para la modernidad el oscurantismo es una época en la que se pudieron haber salvado millones de vidas, de no ser porque no se daba mucho crédito a la medicina, es un momento de la historia en donde la humanidad menospreciaba la razón, son los siglos perdidos de la civilización.